Desde México le dieron con todo a Osorio

Días atrás, Juan Carlos Osorio encendió la polémica en México por unas declaraciones en ESPN sobre los futbolistas mexicanos que enfrentaron a Brasil en Rusia 2018. El  ‘míster’ aseguró que cuando preguntó en el camerino si estaban preparados para jugar no recibió respuesta de ninguno, quedando un silencio sepulcral.

Estas palabras llegaron a México y no dudaron en contestarle. Uno de ellos fue Ricardo La Volpe, quien trato a Osorio de no tener códigos al contar estas cosas internas de un equipo, y además asegurando que era una excusa por la derrota ante la selección ‘carioca’.

«Ni sabían cómo iban a jugar y para mí era la mejor camada de mexicanos que he visto, desde mi punto de vista. No es ético, es como si yo te dijera que si hubiéramos tenido más gol a Argentina le hubiéramos ganado, porque tuvimos la pelota, protagonismo. No va por ahí. El técnico se tiene que hacer responsable de que los jugadores no supieron cómo iban a jugar contra Brasil. Él es más responsable que los jugadores», aseguró La Volpe.

Perú reporta 4.030 nuevos contagios de coronavirus y 127 fallecidos en las últimas 24 horas

El Ministerio de Salud de Perú informó este miércoles 3 de junio que se registraron 4.030 nuevos contagios de coronavirus en el país sudamericano en las últimas 24 horas, elevando la cifra total de infectados a 178.914.

Entretanto, el número de fallecidos ascendió a 4.894, 127 más que en la jornada anterior, precisa el reporte oficial.

Hasta este martes 2 de junio, Perú, el segundo país más afectado de América Latina —solo detrás de Brasil—, contabilizaba 174.884 casos positivos de coronavirus y 4.767 víctimas fatales.

El futbolista Keita Baldé alquila un edificio para alojar a 60 temporeros que actualmente duermen en las calles de España

El delantero del AS Monaco Keita Baldé ha anunciado un acuerdo con el propietario de un edificio deshabitado de tres plantas, en la ciudad catalana de Lérida (España), para arrendar el inmueble y ponerlo a disposición de 60 temporeros que actualmente están durmiendo en la calle, mientras trabajan en la campaña de recogida de fruta.

El futbolista, nacido en Arbúcies (Gerona, España) y de origen senegalés, denunció recientemente que había intentado alojar a 200 temporeros en hoteles de la ciudad, pero tal como confirmó la activista local Nogay Ndiaye, de la asociación ‘Fruita amb Justicia Social’, estos establecimientos hosteleros se negaron a acoger a los trabajadores.

Baldé indicó poco después en un directo de Instagram que seguirían buscando soluciones de alojamiento para los jornaleros, y defendió que «el tema de los colores y de los países tiene que perderse ya y no ser un problema».

El inmueble que el futbolista pretende poner a disposición de los temporeros aún está acondicionándose. Hacían falta colchones, había que arreglar los baños, instalar duchas y habilitar los suministros básicos de agua y electricidad. No obstante, tanto él como Ndiaye esperan que este jueves los trabajadores agrarios puedan acceder a este recién creado albergue.

«Yo mismo me ocuparé de que no les falte de nada», dijo Baldé, que efectivamente ha enviado también dinero, ropa y comida para los temporeros.

En las últimas horas, varios hoteles y alojamientos de las localidades vecinas de la Franja (Huesca), de Tarragona, de Les Borges Blanques y algunos otros pueblos de Lérida se han puesto en contacto con la asociación de Nogay Ndiaye para ofrecer plazas al resto de temporeros necesitados de alojamiento, pero tal como ha precisado la activista, la necesidad específica es alojarlos en Lérida, donde trabajan, ya que carecen de medios de transporte para llegar a los campos de cultivo desde localidades más lejanas.

Año tras año, centenares de inmigrantes, muchos de ellos indocumentados, llegan a Lérida para trabajar en la campaña de recogida de fruta. Algunos, los más afortunados, llegan con contratos de trabajo temporales que cubren exclusivamente los meses de la faena agrícola. La mayoría de ellos, sin embargo, no tienen donde alojarse al llegar a España y terminan recurriendo a alquileres irregulares de estancias precarias o de automóviles para pernoctar. Otros muchos duermen directamente en la calle en condiciones deplorables, como denuncian varias asociaciones humanitarias locales.