Nicolás García Bustos. Gobernador electo para Cundinamarca

Como era de esperarse, Nicolás García Bustos fue elegido este domingo 27 de octubre nuevo Gobernador de Cundinamarca, gracias al respaldo de la mayoría de la clase política y su maquinaria, representada en seis partidos que lo avalaron.

García nació en 1982 en Mosquera (Cundinamarca), y es hijo de Miguel Guillermo García Palacios, un gran agricultor de papa de la sabana de Bogotá (que ayudó a financiar su campaña y en 2014 lo había hecho con la de Jorge Rey a la Cámara).

Estudió Derecho en la Universidad Sergio Arboleda en Bogotá y es Especialista en Gobierno y Políticas Públicas de la Universidad de Los Andes. También tiene estudios en Derecho Internacional Público de la Universidad Panthéon en París (Francia).

Está casado con Angie Tavera (hija de Martín Tavera, el tío del Gobernador de Santander, Didier Tavera).

Dos años después de regresar de Europa, comenzó a conectarse en forma con la clase política que mandaba en Cundinamarca, cuando en el 2005 le llevó su hoja de vida al entonces alcalde de Zipaquirá, José ‘El pájaro’ Caicedo (2004-2007), posteriormente representante a la Cámara del Partido de la U, que lo contrató como asesor tributario.

En 2007 se fue a hacerle campaña a la Alcaldía en Mosquera a Álvaro Rincón, que a la postre ganó y lo nombró su secretario de Gobierno. Su mano derecha.

Como secretario, logró junto a Rincón que el Concejo de Mosquera modificara el Plan de Ordenamiento Territorial (POT), un trámite que hoy tiene ad portas de un juicio por corrupción a Rincón porque al parecer ese cambio llevó a hacer un volteo de tierras, es decir, al cambiarle el uso del suelo de rural a urbano a un predio que se valorizó y terminó siendo de Rincón.

Como García participó en ese trámite como Secretario de Gobierno, ha sido cuestionado por sus opositores y por periodistas como Daniel Coronell con el argumento de que también estaba al tanto del negocio de Rincón. García siempre ha dicho que no tiene nada qué ver y hasta ahora no tiene investigaciones formales por eso, pero ese fantasma lo persiguió en su campaña a la Gobernación.

En 2010 renunció a la Secretaría de Gobierno de Mosquera para lanzarse a la alcaldía de ese municipio, elección que ganó con 29 años y 20.700 votos, más del doble que el segundo y de lo que había sacado su exjefe y amigo Álvaro Rincón. Así comenzó a ser un fenómeno local, gracias a una combinación entre buenos contactos, maquinaria y capacidad de conexión con la gente.

En 2014 su amistad con Jorge Rey, que comenzó en 2006 cuando García trabajaba en Zipaquirá y Rey era Secretario de Gobierno de Funza, comenzó a dar frutos políticos.

Mientras García iba por la mitad de su Alcaldía, Rey se lanzó a la Cámara y sacó una votación histórica de 60 mil votos. Entre Mosquera, de donde es oriundo García, y Funza, de donde es Rey, le dieron casi 3 de cada 10 votos. Le fue tan bien, que tres meses después renunció para lanzarse a la Gobernación, y ganó.

Como gobernador, Rey nombró a García, recién salido de la Alcaldía de Mosquera, su Jefe de Gabinete.

Ese puesto terminó siendo su trampolín a la Gobernación porque ahí se encargó de tratar constantemente con los 16 diputados para explicarles los proyectos que presentaba el Gobernador, lo que le permitía tener un trato directo con los representantes de parte de la clase política que lo impulsó.

Además, porque acompañaba a Rey a los pueblos y se encargaba de hacerle seguimiento a las propuestas de éste. Eso fue importante porque Rey comenzó a hacer hasta cuatro visitas a pueblos en un día, lo que a García le hizo ganar un reconocimiento entre la gente y entre los políticos locales.

Con ese impulso, en enero de 2018 renunció para lanzarse a la Gobernación, aunque primero gerenció la campaña presidencial de Germán Vargas Lleras en Cundinamarca.

A finales de ese año ya era claro que él sería el candidato. Nadie en otro partido de la coalición que respaldó a Rey manifestó seriamente la intención de lanzarse, y el camino le quedó despejado, con una ventaja: la maquinaria que le pusieron a su favor fue mayor que la que subió a Rey al poder.

García recibió los avales de seis partidos: La U (en el que milita), Liberal, Cambio Radical (el de Rey), Conservador, Maís y la ASI. Además, la mayoría de la Alianza Verde y parte del Centro Democrático lo respaldaron, a pesar de que el último tenía candidato propio.

También recibió el apoyo de la mayoría de los candidatos a alcaldías y de las Juntas de Acción Comunal, JAC, que apoyaron y llevaron a la victoria a Rey en el 2015.

Ganó en el 2019 con 634.269 votos, una votación histórica en el departamento.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *